Siempre saqueando las risas ajenas. Cuatro soldados de altura pequeña. pero con temple y valor de gigantes...
De espíritu chanta pudimos siempre salirnos con nuestro genio, que es preservar todo aquello que fuimos, para burlar la perfidia del tiempo...
Porque de a cuatro tornamos sencillo doblegar al diablo y a todos sus dioses. & es difícil sostener que son mis paz si a la guerra me he entregado en el afán de pintar de otro color lo que vendrá... Yo les juro que ese día llegará y lo obtenido será de todos por igual.

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